Tras un proceso administrativo que incluyó retiros y reingresos de decretos, el organismo fiscalizador dio el paso final para oficializar el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) de las ranitas de Darwin. El instrumento busca evitar la que sería la primera extinción documentada de un animal nativo en Chile en tiempos modernos.

La mañana de este jueves, la Contraloría General de la República informó que ha cursado la toma de razón del Decreto N° 38 del Ministerio del Medio Ambiente. Este documento es la pieza clave que aprueba formalmente el Plan RECOGE para las ranitas de Darwin (Rhinoderma darwinii y Rhinoderma rufum), dos de los anfibios más emblemáticos y amenazados de nuestra geografía.
El anuncio, difundido por el organismo a través de sus canales oficiales, pone fin a la incertidumbre generada hace unos días, cuando el Ejecutivo retiró una serie de decretos ambientales para revisión. El reingreso del documento el pasado 18 de marzo y su posterior aprobación técnica permiten ahora iniciar la implementación de acciones críticas para la supervivencia de estas especies.
Un salvavidas para especies en el abismo
El plan, que fue aprobado por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad en julio de 2025, no es solo un trámite administrativo; es una hoja de ruta científica ante una emergencia biológica. Las dos especies de ranitas de Darwin enfrentan un escenario dificil:
- Rhinoderma rufum (Ranita de Darwin del norte): Clasificada como En Peligro Crítico (Posiblemente Extinta). No ha sido avistada en estado silvestre desde 1981. El documento advierte que, de confirmarse su desaparición, estaríamos ante la primera extinción documentada de un animal nativo chileno en la historia contemporánea.
- Rhinoderma darwinii (Ranita de Darwin del sur): Clasificada En Peligro, su población sufre una fragmentación severa debido a la pérdida de hábitat y la amenaza de la quitridiomicosis, una enfermedad fúngica que está diezmando a los anfibios a nivel global.

¿En qué consiste el Plan RECOGE?
El objetivo central es recuperar y conservar las poblaciones restantes a través de cuatro líneas de acción estratégicas:
- Protección de sitios reproductivos: Identificación y resguardo de las barrancas y zonas húmedas donde anidan.
- Restauración ecológica: Recuperación del bosque nativo y humedales degradados.
- Educación ambiental: Involucrar a las comunidades locales en el monitoreo y cuidado de la especie.
- Fortalecimiento institucional: Coordinación entre ministerios y organismos científicos para el monitoreo constante.
Conservación en el centenario
Este hito ocurre en un año simbólico para el país. En el marco de la campaña «100 años de Parques Nacionales», la oficialización de este plan recuerda que la protección de los ecosistemas (los 88 que custodia Chile) es la única garantía para que especies tan especializadas como el tricahue o la ranita de Darwin no pasen a ser solo un recuerdo en los libros de historia natural.
Con la firma de Contraloría, el camino queda despejado para que el Ministerio del Medio Ambiente comience la ejecución formal de las medidas en terreno. El tiempo, para la ranita del norte, ya está en contra; para la del sur, la ventana de oportunidad acaba de abrirse un poco más.