Un monitoreo realizado por guardaparques de CONAF confirmó un hito para la conservación en la macrorregión andina: la laguna de Huambune vuelve a ser un sitio activo de nidificación. El hallazgo de 100 polluelos y 300 adultos marca el cierre de un ciclo de tres décadas de espera.

El Parque Nacional Lauca, en la Región de Arica y Parinacota, acaba de ser escenario de un evento biológico que no se registraba desde hace más de tres décadas. Tras 33 años de ausencia en términos reproductivos, el flamenco chileno (Phoenicopterus chilensis) ha vuelto a nidificar con éxito en la laguna de Huambune, perteneciente al sistema de lagunas de Cotacotani.
El hallazgo, realizado el pasado 13 de marzo, permitió contabilizar una colonia de 300 adultos resguardando a 100 polluelos, un número que llena de optimismo a los equipos de conservación. El registro fue posible gracias al seguimiento liderado por los guardaparques Efraín Gutiérrez y Enrique Miranda, bajo la supervisión de Andrés Huanca, administrador del Monumento Natural Surire.
Un laboratorio natural a 300 metros de distancia
La geografía particular de la laguna de Huambune ofrece una oportunidad científica única. Según explicaron desde CONAF, las condiciones del terreno permiten realizar monitoreos a una distancia de 300 metros, lo suficiente para documentar cada etapa sin perturbar a la colonia.

Este «laboratorio vivo» permitirá observar conductas etológicas que pocas veces se registran con tanta claridad: desde la alimentación inicial de los polluelos y la alternancia de los padres en la incubación, hasta el aprendizaje del vuelo. Para la comunidad científica, este evento es una ventana abierta al desarrollo completo del ciclo reproductivo de la especie en altura.
Nidificación inusual: El misterio del bofedal
Uno de los datos que más ha llamado la atención de los expertos es la forma en que los flamencos están construyendo sus nidos. Habitualmente, el flamenco chileno utiliza barro para moldear sus nidos; sin embargo, en Huambune se ha detectado que están nidificando directamente sobre el suelo, específicamente en la formación vegetacional conocida como bofedal.
Este comportamiento es extremadamente inusual en la macrorregión andina y añade un valor investigativo adicional al hito, sugiriendo adaptaciones ambientales que aún deben ser estudiadas en profundidad.

Factores que permitieron el regreso
Andrés Huanca subrayó que una combinación de factores climáticos y ambientales favorables fue la clave para que los flamencos eligieran nuevamente este sector tras 33 años. El retorno de estas aves no es solo una buena noticia visual, sino un indicador de la salud del ecosistema en el Parque Nacional Lauca.
En el contexto de los 100 años de Parques Nacionales, este hito reafirma que el tiempo de la naturaleza es distinto al humano: a veces se requieren décadas de protección silenciosa para que la vida vuelva a florecer en lugares que creíamos perdidos.
