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¿Sabías que los Parques Nacionales de Chile capturan más carbono por hectárea que gran parte de los bosques del mundo?

06 junio 2026 · Escrito por Valentina González
¿Sabías que los Parques Nacionales de Chile capturan más carbono por hectárea que gran parte de los bosques del mundo?

Mientras el mundo entero mira hacia las selvas tropicales como los grandes pulmones del planeta, una investigación científica liderada por expertos nacionales acaba de revelar que el extremo sur de Chile esconde un escudo climático aún más poderoso. El estudio determinó que los ecosistemas de la Patagonia, resguardados bajo la red de Áreas Silvestres Protegidas, duplican la concentración de carbono de la Amazonía por hectárea, transformando a nuestros Parques Nacionales en piezas críticas y urgentes para frenar la crisis climática global.

Parque Nacional Pumalín. Créditos: Benjamín Valenzuela

A menudo se piensa que la conservación de la naturaleza es un asunto meramente estético o de contemplación. Sin embargo, los datos duros entregados por la ciencia demuestran que proteger nuestro territorio es una estrategia de supervivencia. Un estudio publicado en la revista científica Austral Ecology y liderado por Jorge Pérez Quezada, académico de la Universidad de Chile e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), junto a un equipo de seis expertos, entregaron información crucial sobre el verdadero valor de la Patagonia chilena frente al calentamiento global.

Las turberas: Gigantes invisibles contra el cambio climático

El gran secreto detrás de este «milagro biológico» de almacenamiento se encuentra bajo el suelo, específicamente en las turberas. Estos humedales particulares actúan como verdaderas bóvedas del tiempo que han atrapado y acumulado materia orgánica durante siglos.

Turberas en Magallanes. Créditos: SBAP

La investigación arrojó cifras que asombran a la comunidad internacional: Las turberas patagónicas acumulan cerca de 1.700 toneladas de carbono por hectárea. En promedio, la región patagónica almacena 430 toneladas por hectárea de manera natural. Esa cifra sube a 508 toneladas por hectárea cuando el territorio está resguardado bajo la categoría oficial de Área Protegida o Parque Nacional. Cuando el dióxido de carbono se mantiene confinado en las raíces, el fango y la biomasa de nuestros parques, se evita que suba al aire. Cuidar estos lugares es, de forma literal, enfriar el planeta.

El peligro de la degradación y la urgencia de proteger

El valor de este hallazgo no es solo científico, es una llamada de alerta máxima a la acción ciudadana. El investigador advierte que amenazas actuales como la subdivisión de tierras sin regulación (loteos irregulares), la tala del bosque nativo y la destrucción de suelos, ponen en riesgo inminente estas reservas vitales.

Parque Nacional Pumalín. Créditos: Benjamín Valenzuela

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