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¿Vas a recorrer un parque nacional? Conoce estas pequeñas recomendaciones para ser un buen visitante

17 febrero 2026 · Escrito por Valentina González
¿Vas a recorrer un parque nacional? Conoce estas pequeñas recomendaciones para ser un buen visitante

Recorrer los parques nacionales de Chile es mucho más que un paseo, es encontrarnos con lo más auténtico de nuestra tierra en cualquier momento del año. Da lo mismo si es bajo el sol fuerte del verano o entre el silencio de un bosque cubierto por la lluvia de invierno, cada vez que entramos en estas áreas protegidas, recibimos un regalo gigante de la naturaleza. Pero ese regalo viene con un compromiso: el de cuidar estos lugares para que no cambien. Ser un buen visitante no se trata de hacer esfuerzos increíbles, sino de entender que nuestras decisiones diarias y esos pequeños gestos en el sendero son los que mantienen viva la casa de todos. Porque al final, proteger nuestro patrimonio natural no es tarea de otros, es algo que nos nace a cada uno de nosotros. Antes de que armes tu mochila para la próxima salida, te invitamos a revisar estas recomendaciones para que tu paso por el parque sea un aporte y no una huella.

Parque Nacional La Campana. Aquí se encuentran la mayoría de las especies de flora y fauna de la zona central. Foto: Chile es tuyo.
Parque Nacional La Campana. Aquí se encuentran la mayoría de las especies de flora y fauna de la zona central. Créditos: Chile es tuyo.

Planifica antes de salir

La verdadera aventura no empieza en el sendero, sino mucho antes de salir al destino. Cada parque tiene su propio ritmo y sus propias reglas, por eso revisar si el lugar está abierto, sus horarios y qué sectores están habilitados es clave para un buen comienzo. Algunos parques nacionales tienen ecosistemas tan frágiles que funcionan con cupos diarios o zonas restringidas para evitar el impacto masivo.

Informarte te permite ir preparado con el equipo adecuado y conocer las normas locales, como la prohibición de mascotas o el uso de ciertos tipos de cocinillas. Una buena planificación no solo evita que te lleves sorpresas desagradables en la entrada, sino que garantiza que tu presencia sea respetuosa con el entorno que te recibe. Te recomendamos buscar la información en las páginas web de cada lugar o en www.conaf.cl.

Todo lo que llevas, vuelve contigo

Si entras a un parque con envases, botellas o comida, tienes que volver con ellos. Los parques nacionales no tienen basureros porque los residuos (incluso los orgánicos) pueden alterar profundamente diferentes puntos: afecta el comportamiento de animales silvestres, ya que al conseguir alimento desde la basura, algunos animales dejan de cazar y, por lo tanto, dejan de cumplir su función en el ambiente natural al no controlar la población de sus presas, como ocurre, por ejemplo, con los zorros, que suele ser muy común.

También permite la presencia y dispersión de especies invasoras, como por ejemplo la avispa conocida como chaqueta amarilla, que se beneficia justamente de los residuos orgánicos que dejan las personas. Y por último, la basura se puede convertir en un foco de transmisión de enfermedades o infecciones que puede propagarse entre animales silvestres, o incluso hacia humanos.

La ley indica que, quienes ensucien, arrojen o abandonen basura, materiales o desechos de cualquier índole en playas, riberas de ríos o de lagos, parques nacionales, reservas nacionales, monumentos naturales o en otras áreas de conservación de la biodiversidad declaradas bajo protección oficial, serán castigados con multas que van de 1 a 4 Unidades Tributarias Mensuales (UTM).

Cabe destacar que llevar una bolsa para tus residuos es la regla de oro y si ves basura en el camino que no es tuya, recógela. Ese pequeño gesto es una de las formas más directas y potentes de cuidar nuestro entorno, para que al final del día, la única huella que deberías dejar sean tus pasos.

Respeta los senderos

Los senderos no son solo sugerencias de camino, son la línea de defensa que protege la biodiversidad. Salir del trazado marcado para buscar «la mejor foto» o acortar camino puede parecer inofensivo, pero pueden provocar la compactación del suelo, destruye microclimas donde crecen plantas nativas y genera una erosión que tarda décadas en sanar.

Parque Nacional Río Clarillo. FOTO: Corporación Nacional Forestal (CONAF)
Parque Nacional Río Clarillo. Créditos: Corporación Nacional Forestal (CONAF)

Caminar por donde corresponde protege la naturaleza, pero también te protege a ti. Los senderos están diseñados para evitar zonas de riesgo, derrumbes o encuentros peligrosos. Mantenerte en la ruta es la forma más sencilla de decir «respeto este lugar» y asegurar que el paisaje que ves hoy se mantenga intacto para las personas que vendrán mañana.

Evita hacer fuego

El fuego es quizás, la mayor amenaza para nuestros ecosistemas naturales. Un solo descuido, una colilla mal apagada o una fogata en un lugar no permitido pueden borrar en pocas horas, bosques que han tardado siglos en crecer. En las áreas protegidas está estrictamente prohibido hacer fuego, y esa norma no es negociable, sin importar la época del año o el clima.

Si necesitas cocinar, usa siempre cocinillas de camping en los lugares específicamente habilitados para ello y nunca la descuides. La prevención de incendios es un compromiso ético con los ecosistemas, los animales y las comunidades locales que viven cerca de los parques.

Si al visitar un parque nacional o área protegida y tienes dudas, puedes solicitar orientación al personal de guardaparques del lugar. Además, es importante recordar que el personal de CONAF desplegado en los parques nacionales puede recibir denuncias de personas que descubran a visitantes infringiendo la ley, al igual que Carabineros o la Policía de Investigaciones (PDI), como también a los teléfonos gratuitos 130, 133 y 134.

Observa la fauna, sin intervenir

Tener la suerte de cruzarse con un zorro, un pudú o un carpintero negro es un regalo de la naturaleza, pero debe ser un encuentro desde el respeto y la distancia. Alimentar a la fauna silvestre es una forma de dañarlos, ya que los vuelve dependientes de los humanos, altera su dieta y los expone a enfermedades.

Reserva Nacional Las Chinchillas. FOTO: Corporación Nacional Forestal (CONAF)
Reserva Nacional Las Chinchillas. Créditos: Corporación Nacional Forestal (CONAF)

El silencio es tu mejor aliado para observar. Mantener una distancia prudente permite que los animales sigan con sus comportamientos naturales, como buscar comida o cuidar a sus crías, sin estrés ni distracciones. Tú eres un invitado en su hogar, actúa con la discreción de quien no quiere interrumpir la vida de sus anfitriones.

Deja el lugar tal como lo encontraste

Muchas veces, uno quiere llevarse un recuerdo del lugar, una piedra bonita, una flor silvestre o una semilla. Sin embargo, cada elemento del parque cumple una función vital. Los restos de madera caída proveen microhábitats para invertebrados y hongos, mientras que las rocas actúan como reguladores de temperatura para diversos microorganismos y especies de fauna pequeña. Que cada persona se lleve un recuerdo de estos, aunque parezca mínima a escala individual, genera una degradación progresiva de los suelos y los ciclos biológicos del parque. Mantener la integridad del ecosistema asegura que los procesos naturales continúen sin intervención externa.

La mejor forma de llevarse el parque a casa es a través de una fotografía o un dibujo en tu libreta de campo. Deja que las flores sigan su ciclo y que las piedras marquen el camino de los ríos. Así, el próximo explorador podrá vivir la misma experiencia de asombro que tuviste tú al llegar.

Cuidar también es parte del viaje

Entrar a un parque nacional es mucho más que visitar un lindo paisaje, es sumergirse en un territorio vivo, lleno de historia y cultura, que nos entrega aire limpio y agua pura. Entender que somos parte de ese sistema nos obliga a movernos con gratitud y cuidado. La conservación no es algo que ocurre solo en los laboratorios o en las leyes, ocurre en cada decisión que tomas cuando estás frente a una araucaria o a la orilla de un glaciar.

Cada acción cuenta, al final del día, ser un buen visitante es una elección personal que refleja cómo nos relacionamos con la vida. Porque Natural es Cuidar, y la protección de nuestro patrimonio natural empieza con la conciencia de cada uno de nosotros.

No olvides los teléfonos de emergencia

Parque Nacional Torres del Paine. Foto: CONAF
Parque Nacional Torres del Paine. Créditos: Corporación Nacional Forestal (CONAF)

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